MARIA EN PIE DE LUCHA

YA LO HABIA DICHO EN LA ULTIMA ENTRADA, PERO VUELVO A REPETIR, LES ESPERO EN:


MARIA EN PIE DE LUCHA


http://mariaenpiedelucha.blogspot.com


ESTOY EN ESTE NUEVO BLOG, DESDE FINALES DE AÑO. ESTAN INVITADOS A VISITARME Y SEGUIRME EN EL NUEVO BLOG. ESTE BLOG DE IMPRESIONES QUEDA INACTIVO.

jueves, 21 de enero de 2010

NUEVO BLOG: GAZA Y TERRITORIOS PALESTINOS

PRESENTACION DEL BLOG: GAZA Y TERRITORIOS PALESTINOS
Este Nuevo Blog surge por la Necesidad de seguir hablando de Gaza y Palestina, de la situación de Bloqueo Humanitario en Gaza por parte del Estado de Israel que les está dejando morirse de hambre para desgastarles y desesperarles y probablemente terminar asesinandoles ó expulsandoles de su Tierra, -ese mismo Estado de Israel que está haciendo el paripé de que ayudan a los Haitianos por el Terremoto, ... a mi me parece bien que se haga todo lo Posible por los Haitianos claro que sí pero lo que me parece hipocrita es querer parecer Muy Solidarios con Haití ante los Medios de Comunicación cuando luego están cometiendo una auténtica Limpieza Etnica con Gaza para quedarse con sus Recursos y con todo lo que tienen...es de una Hipocresía y un Cinismo que clama al Cielo.
Porque yo no me quiero olvidar de Gaza y Territorios Palestinos Ocupados y Asediados por el Estado de Israel, ...Porque no quiero olvidarme de la Ocupación e Invasión de Irak y Afganistán, ...Porque no quiero olvidarme del Pueblo Saharaui,...aunque también preste atención a Haití, y a otros Problemas Humanitarios que también merecen nuestra Atención y Solidaridad, es por lo que he decidido crear un Blog dedicado especificamente a Palestina, Sahara, Irak, Afganistán, ...dejando el Blog Impresiones para el resto de Problemáticas Sociales. Intentaré mantener al día ambos Blogs. Quedan pues Invitados/as a visitar y Seguir este Nuevo Blog: GAZA Y TERRITORIOS PALESTINOS

DECLARACION DE IZQUIERDA ANTICAPITALISTA SOBRE EL TERREMOTO DE HAITI

Declaración de Izquierda Anticapitalista sobre el Terremoto de Haití
Por su amplitud y por el número de muertes que ha provocado, el potente terremoto que acaba de devastar Haití conmueve a la opinión pública mundial. Las víctimas se cuentan por decenas, quizás cientos de miles, y buna parte de las infraestructuras del país ha quedado destruida.
Sin embargo, la “naturaleza” no es la única responsable de tan espantosa catástrofe, cuando menos no de su alcance y sus consecuencias para la población. El elevado número de muertos y heridos se explica también, y sobre todo, por el estado de extrema pobreza que conoce el país. Los servicios sanitarios y de socorro se encuentran desprovistos de recursos, cuando no resultan prácticamente inexistentes en determinadas zonas. Si un terremoto constituye, a priori, un fenómeno natural más o menos impredecible, la pobreza no lo es. Muy al contrario, es el resultado directo de determinadas opciones conscientes, de políticas desarrolladas con pleno conocimiento de causa por parte de las clases poseedoras, las potencias imperialistas y sus organismos internacionales. Con cerca del 90 % de su población viviendo por debajo del umbral de la pobreza, Haití es el país más pobre del continente americano. A escala mundial, se sitúa en el lugar 146 – sobre un total de 179 Estados – en cuanto al índice de desarrollo humano elaborado por el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el desarrollo). Desde hace décadas, el pueblo haitiano es víctima de maquinaciones y de explotación neo-colonial por parte de las potencias imperialistas, en primer lugar Francia y Estados Unidos. Una tras otra, estas potencias nunca han dejado de propulsar al poder y de apoyar sucesivos regímenes enfeudados a las metrópolis – como en el caso de la dictadura de los Duvalier, desde 1957 hasta 1986, o del golpe de Estado del 2004 -, que han expoliado las riquezas y la población del país por cuenta de las multinacionales capitalistas. Las políticas neoliberales, impuestas por instituciones como el Banco Mundial o el FMI, han arruinado la agricultura local, empujando a decenas de miles de campesinos a amontonarse en precarios alojamientos de las ciudades. El temblor de tierra ha hecho literalmente desaparecer barrios enteros de esos suburbios. Esas políticas neoliberales han reducido salarios y desmantelado servicios sociales, empezando por la sanidad. Hace apenas unos meses, el gobierno de René Préval había reprimido brutalmente – con la ayuda de soldados de la ONU – un movimiento social que exigía un incremento salarial en el sector de la sanidad de 1’7 a 5 dólares al día. El nivel de mortalidad infantil era de 80 fallecimientos por cada 1000 nacimientos. Antes del seísmo, más del 40 % de la población no tenía acceso a la atención médica y, por cuanto a las mujeres se refiere, esa proporción se elevaba al 60 %.
Izquierda Anticapitalista quiere expresar toda su solidaridad hacia el pueblo de Haití, que padece en estos momentos una inconmensurable tragedia, después de haber sufrido los azotes del imperialismo. Llamamos pues a los trabajadores y trabajadoras, a movimientos, asociaciones y sindicatos a brindar su apoyo a sus hermanos y hermanas de Haití. Pero, al mismo tiempo, hay que denunciar claramente un sistema y unos responsables que han hundido a este país en una miseria sin paliativos; una miseria que multiplica hoy exponencialmente el número de víctimas del terremoto. Apenas decaiga la atención de los medios de comunicación, el pueblo haitiano seguirá padeciendo las secuelas de la catástrofe y la continuidad de las políticas que lo han sumido en la pobreza. La ayuda al pueblo haitiano supone, por descontado, un apoyo material inmediato. Pero esta ayuda no podrá ser realmente eficaz si no va acompañada de la exigencia, dirigida muy especialmente a los gobiernos de la Unión Europea, en estos momentos bajo presidencia española, de anulación incondicional de la deuda externa de Haití, del retorno a su pueblo de los bienes expoliados por los dictadores – ¡que permanecen todavía en los bancos suizos y en otros paraísos fiscales! – y del pago de reparaciones por parte de las potencias imperialistas. Estos fondos deberían ser directa y democráticamente gestionados por la propia población haitiana, a través de sus organizaciones sociales, comunitarias y sindicales. Izquierda Anticapitalista quiere además llamar poderosamente la atención sobre el inquietante despliegue militar que, bajo pretexto de distribuir la ayuda humanitaria y prevenir pillajes, está realizando Estados Unidos en la isla. Después del golpe de Estado en Honduras y del acuerdo para la instalación de nuevas bases en Colombia, la administración Obama sigue envolviendo sus preparativos con maniobras diplomáticas y gestos amables. Pero nadie puede llamarse a engaño sobre lo amenazador, para Cuba y Venezuela, de esta presencia norteamericana reforzada en el Caribe. Hay que impedir que la devastación de Haití sirva de trampolín para nuevas agresiones imperialistas contra los pueblos de la región. Izquierda Anticapitalista www.iaburgos.org
Llamamiento de la Vía Campesina Queridos/as compañeros/as y amigos/as:
A través de este escrito, queremos mostrar nuestro más profundo pesar y nuestra solidaridad con el pueblo haitiano, que hace un par de días fue sorprendido por un devastador seísmo; terremoto que ha causado miles de víctimas mortales, heridos y desaparecidos.
Deseamos compartir nuestro dolor por dicha catástrofe y enviar un abrazo solidario al pueblo haitiano, y especialmente a nuestros/as compañeros/as de La Vía Campesina en Haití, que esperamos se sobrepongan pronto de esta difícil situación. No en vano, y haciendo memoria histórica, cabe recordar la fortaleza y determinación del pueblo de Haití, el cual fue el primero en toda América en abolir el sistema esclavista de forma autónoma y perdurable en el tiempo.
No podemos dejar de recalcar y denunciar que los efectos de cualquier catástrofe natural se agudizan siempre en contextos de pobreza, de vulnerabilidad y de exclusión. Somos conscientes de que estas fuerzas de la Naturaleza no son controlables ni previsibles, y que éstas no son responsabilidad de la comunidad internacional; sin embargo, la pregunta es, ¿cómo es posible que esa misma comunidad internacional siga permitiendo un mundo cimentado sobre semejante injusticia e inequidad, la misma que multiplica los efectos destructores y el número de víctimas de un terremoto como el que ha sufrido Haití?
La Vía Campesina hace un llamado urgente a la solidaridad internacional para con el pueblo de Haití, con la intención de vehiculizar todo el apoyo económico que recoja a través de los movimientos sociales de dicho país, concretamente a través de las organizaciones campesinas haitianas que son parte del movimiento campesino internacional.
Ésta es la cuenta bancaria donde La Vía Campesina centralizará los apoyos económicos de todas aquellas personas y organizaciones que quieran apoyar de manera urgente al pueblo de Haití.
Titular de la cuenta: ASOCIACIÓN LURBIDE – EL CAMINO DE LA TIERRA
Banco: IPAR KUTXA
Dirección: Gudari, 2 – AMOREBIETA (Bizkaia) – País Vasco - Spain
Nº de cuenta: 3084-0023-53-6400061004
IBAN: ES54 3084 0023 5364 0006 1004
Swift: CVRVES2B
Concepto: SOLIDARIDAD HAITÍ

miércoles, 20 de enero de 2010

¿POR QUE HAITI ES TAN POBRE?- LA MALDICION BLANCA. EDUARDO GALEANO

hemendik@t!! , 18.01.2010 15:20 ¿POR QUÉ HAITÍ ES TAN POBRE?
La extrema pobreza del país tiene todo a ver con las devastadoras consecuencias que está teniendo el terremoto que el martes pasado asoló Haití. Seguramente much@s de vosotr@s os estais preguntando por qué este pequeño país caribeño es tan pobre. Os envio a continuación dos artículos clarificadores de Eduardo Galeano al respecto. Por favor, circúlenlos.
LA MALDICION BLANCA Eduardo Galeano*
El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.
Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que ?confinar la peste en esa isla?. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del África. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.
La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
¿El anterior. ?
Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados. Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron ¿la deuda francesa?. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.
A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.
*Tomado de: Página/12, Buenos Aires, domingo 4 de abril de 2004.

martes, 19 de enero de 2010

EL PAIS (GRUPO PRISA) OCULTA 344 SANITARIOS CUBANOS EN HAITI, SU AYUDA FINANCIERA Y EQUIPOS DE ASISTENCIA

http://www.pascualserrano.net/ En un cuadro sobre “ayuda financiera y equipos de asistencia” El País oculta 344 sanitarios cubanos en Haití 15/01/2010 Pascual Serrano/Rebelión por Pascual Serrano — Última modificación 17/01/2010 20:16
El diario El País de ayer 15 de enero, en la página 3 de su edición de papel, adjuntaba a su crónica sobre el terremoto de Haití un cuadro titulado “Ayuda financiera y equipos de asistencia” donde, se detallaba la ayuda de 23 países más la ONU (pinchar en la imagen para ampliar). En él se observa que el país que más personal sanitario tiene en Haití es Perú con 250 personas, seguido de Francia con 85. Observamos que El País no incluye a Cuba entre los países que están ayudando a Haití. Por eso es bueno contar que los primeros en ofrecer asistencia sanitaria fueron “los 344 médicos y paramédicos cubanos que desde hace doce años colaboran en la paupérrima isla caribeña”. El Gobierno cubano “envió otros 30 especialistas con material de emergencia tras el terremoto. (…) En Puerto Príncipe, se encontraban 152 facultativos en el momento del terremoto. Su primera reacción fue levantar dos hospitales de campaña en su residencia porque el edificio donde trabajaban se derrumbó”. Los datos los ofreció el corresponsal del grupo Vocento M. L. de Guereño, y se publicaron también el 15 de enero en periódicos regionales españoles como El Diario Montañés. Incluso, dos días antes el corresponsal de El País en La Habana lo señalaba en su crónica: Por otro lado, las autoridades preparaban hoy el envío de un contingente adicional de médicos a Haiti, donde ya laboran 403 especialistas cubanos de la salud en Puerto Príncipe y más de 120 pequeñas localidades del país. El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores informó de que en estos momentos trabajan en Puerto Príncipe unos 150 colaboradores, quienes brindan servicios de salud en dos hospitales de campaña instalados de urgencia para atender a los heridos. A pesar de ser conocida esa presencia por El País, decidieron ignorarla en el cuadro informativo del día quince. Los datos de la presencia médica cubana los confirmaron a un servidor el Ministerio de Relaciones de Cuba, quien añadió que sus facultativos están prestando atención en 6 centros sanitarios y la noche del día 14 llevaban atendidos a dos mil pacientes y realizadas 111 operaciones quirúrgicas. Pero para El País, que sí cita por ejemplo dos profesionales turcos y dos rusos, en su balance de ayuda sanitaria los 344 sanitarios cubanos no están en Haití. Pascual Serrano acaba de publicar “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo” . Editorial Península .
TAMBIEN SE CITA EN EL CUADRO LA AYUDA ESTADOUNIDENSE, ISRAELI Y ESPAÑOLA, ...PERO CLARO YA TODOS SABEMOS LO SELECTIVA QUE ES LA INFORMACION Y DE PASO LAS SIMPATIAS DE EL PAIS O GRUPO PRISA; SOBRE TODO LAS SIMPATIAS PRO-SIONISTAS QUE HACE DESTACAR POR ENCIMA DE CUALQUIER OTRA COSA, INCLUIDA LA ETICA PERIODISTICA QUE DEBERIA TENER EN CUENTA LA INFORMACION VERAZ Y TRANSPARENTE, JUSTA Y DEBERIA PERMITIR POR IGUAL LA LIBERTAD DE EXPRESION DE TODOS LOS QUE OPINAN EN SUS BLOGS, Y SIN EMBARGO OCULTA Y CENSURA SEGUN QUE INFORMACION SE TRATE. DE ESO YA SE YO UN RATO POR EXPERIENCIA PROPIA. NO ME SORPRENDE NADA LA SELECTIVIDAD DE EL PAIS A LA HORA DE PUBLICAR DE QUIEN VIENE LA AYUDA HUMANITARIA PARA HAITI, Y NO SE TRATA DE "QUIEN SE CUELGA LAS MEDALLAS EN LA AYUDA HACIA LOS HAITIANOS" , SINO DE INFORMAR CON VERACIDAD Y TRANSPARENCIA DE TODOS LOS PAISES QUE ESTAN AYUDANDO Y NO SOLO DE LOS QUE LES INTERESA HABLAR A LOS MEDIOS DE COMUNICACION.
Dicho de otra manera, una cosa son las simpatias que se puedan tener ó no hacia Fidel Castro y su forma de gobernar Cuba, y otra muy distinta es querer intencionadamente Borrar del Mapa a los Cubanos incluso a la hora de reconocer su Presencia y Ayuda Humanitaria a Haiti...que los Médicos y Sanitarios Cubanos no tienen ninguna culpa de lo que haga ó deje de hacer su Gobierno, ¡Vamos Digo YO!.

lunes, 18 de enero de 2010

EEUU TIENE LA TECNOLOGIA MILITAR PARA GENERAR TERRIBLES CATASTROFES NATURALES: PROYECTO HAARP

insurrectasypunto EEUU tiene la tecnología militar para generar terribles catástrofes naturales: proyecto Haarp Viernes, 15 de Enero de 2010 23:10 Antenas del proyecto HAARP, que algunos afirman que puede utilizarse para modificar el clima. Chevige González Marcó/ Patria Grande Apenas 48 horas después de que el mundo empezara a conocer sobre las terribles consecuencias generadas por el terremoto de 7,3 grados en la escala de Ritcher, registrado en Haití, ya Barack Obama anunciaba que 3 mil 500 soldados estadounidenses partirían de inmediato a Haití a brindar "solidaridad". La tragedia de Haití generó expresiones inmediatas de cooperación por parte de decenas de países. El pequeño aeropuerto de Puerto Príncipe colapsó, ya Estados Unidos tiene control directo del aeropuerto. Según Roger Searle, profesor de geofísica en la Universidad de Dirham (Reino Unido) El terremoto de Haití fue 35 veces más potente que la bomba de Hiroshima. El catedrático también comparó la energía liberada por el terremoto en el país caribeño con la explosión de medio millón de toneladas de TNT. Sin embrago, según la tesis de Searle, la energía liberada en el terremoto de Haití es una centésima de la que estalló durante el devastador Tsunami en la denominada Banda Aceh, al sur de Asia. Sin duda ese tsunami y su poder destructor causó una terrible impresión en la humanidad. Algunos lectores dirán: esos fenómenos son la consecuencia de la contaminación y la destrucción del planeta; otros dirán: los terremotos siempre han existido y forman parte de la forma como está constituído nuestro planeta; y otros se preguntarán ¿estos fenómenos tendrán únicamente causas naturales o alguna potencia interesada en seguir ocupando espacios estratégicos está detrás de un plan militar imperial de proporciones inimaginables? La Fuerza Aérea Estadounidense desarrolla un peligroso proyecto, que parece sacado de una película de ficción, pero no lo es, y que la comunidad internacional no sabe si ya está en ejecución. Se trata del proyecto Haarp, un sistema que puede generar violentos e inesperados cambios en el clima. La traducción al castellano de las siglas Haarp es: Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia. Funciona a partir del ataque a la ionósfera con ondas de alta frecuencia con la potencia de 1GW, lanzadas a partir de un complejo de antenas ubicadas en Alaska. Los estadounidenses habrían logrado reproducir artificialmente una aurora boreal. Mediante este sistema pueden utilizar la energía que está presente fuera del espacio terrestre y reconducirla a los fines de generar bruscos cambios de clima. De esa forma se podrían utilizar al Haarp como un arma de guerra. ¿Será el Haarp mito o paranoia antiestadounidense?, no, en su resolución de 28 de enero de 1999 sobre medio ambiente, seguridad y política exterior (A4-0005/1999), el Parlamento Europeo señalaba que el programa HAARP manipulaba el medio ambiente con fines militares y solicitaba que HAARP. El organismo europeo, lejano de sospechas de ser antiimperialista pidió que se estableciera un convenio internacional que prohibiera el desarrollo de la máquina del clima. De acuerdo con investigaciones científicas precedentes y relacionadas con la manipulación de frecuencias en la ionósfera, se conoce que mediante satélites u otros instrumentos de reconducción se puede utilizar los llamados hipocampos que generan los Haarp para otros usos distintos al cambio climático, incluso para aspectos que no necesariamente son dañinos a la humanidad, como generar capa de ozono. Los Haarp potencialmente tendrían también la capacidad, de desintegrar objetos, generar combustiones espontáneas e inducidas, e incluso cambiar patrones cerebrales, inducir conductas y producir enfermedades biológicas. Investigaciones sobre el proyecto Haarp han surgido desde universidades estadounidenses y centros europeos. Uno de los pioneros en la investigación sobre Haarp es Nick Begich, un investigador científico de Anchorage, Alaska, la región donde se ubican las antenas del proyecto. La investigación de Begich no fue sólo científica, sino también política. Descubrió las conexiones entre patentes reservadas y de carácter secreto del gobierno estadounidense, y luego de als empresas conexas que se iban haciendo cargo de patentes relacionadas. Entre ella denunció el investigador, habían algunas que se referían a cómo hacer "Explosiones de tipo Nuclear sin Radiación", sistemas radiantes de energía, el radar de sobrehorizonte, sistemas de detección para misiles que lleven cabezas nucleares, pulsos electromagnéticos antes producidos por armas termonucleares y otros recursos de la Guerra Espacial. Entre quienes han escrito sobre proyectos relacionados con los Haarp, se encuentra Zbigniew Brzezinski, quien fuera asesor de seguridad del ex presidente Jimmy Carter, y a quien relacionan con la tendencia política dentro del sistema de poder estadounidense que representa Barack Obama. Brzezinski se refirió a las alternativas existentes para lograr cambios en el pensamiento de los seres humanos y en la guerra ecológica. Dijo que a pesar de las incomodidades que podría generar eso en ciertos sectores, el uso de tecnologías como los Haarp era inevitable. ¿Representaba una amenaza Haití para los intereses estadounidenses?, evidentemente no, tampoco es una nación que a simple vista posea recursos naturales indispensables para Washington. Lo que si representa Haití es una posición geográfica clave en el Caribe, en el contexto de una Latinoamérica que está librando los procesos de recuperación de soberanía más importantes desde la Guerra de Independencia. Es además Haití, uno de los países más pobres del mundo, tratado tanto por EEUU como por algunas potencias europeas como un campo de experimentación. Del Imperio pocas cosas se pueden dudar.

domingo, 17 de enero de 2010

SOLIDARIDAD Y RESPETO A LA SOBERANIA POPULAR: HAITI NOS LLAMA

Campaña por la Abolición de la Deuda Externa y la Restitución de la Deuda Ecologica Solidaridad y respeto a la Soberanía Popular: Haití nos Llama Viernes 15 de enero de 2010
Acompañamos al pueblo de Haití en este momento de infinito sufrimiento y zozobra y hacemos nuestro su grito, llamando al mundo entero a responder con urgencia, persistencia y solidaridad. Llamamos a los pueblos y a los gobiernos a sacudirse con la misma fuerza con que la tierra sacudió hasta los cimientos de la vida de ese digno y valiente pueblo, afectando directamente a una tercera parte de la población - tres millones de personas - y sumando una destrucción de inimaginables proporciones a lo que ya era, para la inmensa mayoría, una situación de tremenda precarización con la violación cotidiana de sus derechos humanos más elementales.
Esta tragedia sobrepasa las fronteras de Haití, siendo responsabilidad de la comunidad internacional dar una respuesta de socorro inmediata a las víctimas y de recursos y políticas a corto y mediano plazo que contribuyan, con todos los medios que la realidad exige, para que el pueblo haitiano pueda reconstruir su propio país y futuro, libre de las dominaciones y dependencias que tanto han marcado su vida. Sin duda tiene la fuerza necesaria, y junto a ello, no podemos permitir que esta tragedia sea aprovechada por quienes siempre han buscado doblegar esa voluntad, para imponer una reconstrucción a modo y semejanza de sus intereses mezquinos.
A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impactos de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.
Es momento que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití. Exigimos que los recursos destinados para el auxilio y la reconstrucción no generen nuevo endeudamiento ni que se les impongan condicionalidades o cualquier otra forma de imposición externa que desvirtúen ese objetivo, como es la práctica de las Instituciones Financieras Internacionales como el Banco Mundial, el BID y el FMI, los llamados «países donantes» y las empresas que ellos benefician. Es hora que la comunidad internacional, y en particular los países e intereses que se han enriquecidos a costa de ello, reconozcan y cumplan con su deber de reparar las deudas históricas, sociales, ecológicas y climáticas que han venido acumulando para con el pueblo haitiano. Es hora de reconocer además, que históricamente son las mujeres quienes no solo llevan una carga desproporcionada de los costos de una tragedia como esta, sino que también puedan y deban ser artífices protagónicas del proceso de reconstrucción.
Llamamos también a los movimientos y organizaciones del mundo entero, a las personas vinculadas sobre todo con la salud y el hábitat popular, la cultura y la comunicación, a movilizarse, creando y sumándose a las campañas de apoyo, organizando comités locales para el envío de recursos y brigadas solidarias en este momento tan difícil. Compartimos con el heroico y resistente pueblo haitiano nuestro luto y solidaridad, con la certeza que el país resurgirá libre y soberano. Primeras firmas: Jubileo Sur/ Américas Jubileo Sur Global Invitamos a sumar adhesiones e información acerca de sus acciones solidarias, comunicando a la dirección haiti@jubileesouth.org
o directamente a la secretaría de Jubileo Sur/Américas, jubileosur@wamani.apc.org

viernes, 15 de enero de 2010

SI VERDADERAMENTE QUEREMOS AYUDAR A HAITI, DEBEMOS CESAR DE CONTROLARLO Y EXPLOTARLO.

Si verdaderamente queremos ayudar a este país devastado, debemos cesar los intentos de controlarlo y explotarlo Nuestro papel en el trance haitiano Pete Hallward The Guardian Traducido para Rebelión por José Luis Vivas Cualquier gran ciudad del mundo habría sufrido daños considerables por un terremoto como el que asoló la capital haitiana en la tarde del martes, pero no es ningún accidente que buena parte de la ciudad de Puerto Príncipe parezca ahora una zona de guerra. Gran parte de la devastación causada por la más reciente y desastrosa calamidad que ha golpeado a Haití se comprende mejor como el resultado de una larga e infame secuencia de acontecimientos históricos causados por el hombre.
El país ya ha tenido que enfrentar más catástrofes de las que en justicia le corresponden. Cientos de personas perecieron en Puerto Príncipe por un terremoto en junio de 1770, y el gigantesco terremoto del 7 de mayo de 1842 pudo matar a 10.000 personas solamente en la ciudad norteña de Cabo Haitiano. Los huracanes golpean a la isla con regularidad, los más recientes en 2004 y 2008; las tormentas del año 2008 inundaron la ciudad de Gonaives y destruyeron la mayor parte de su frágil infraestructura, matando a más de mil personas y destruyendo varios miles de viviendas. La extensión del actual desastre puede que no se conozca hasta dentro de varias semanas. Incluso reparaciones mínimas pueden tardar años en completarse, y el impacto a largo plazo es incalculable.
Sin embargo, lo que ya está bastante claro es que ese impacto será el resultado de un proceso histórico aún más largo de debilitamiento y empobrecimiento deliberado. Haití se suele describir rutinariamente como “el país más pobre del hemisferio occidental”. Esa pobreza es el legado directo del que tal vez haya sido el sistema de explotación colonial más brutal de la historia, agravado por decenios de sistemática opresión poscolonial.
La noble “comunidad internacional” que en estos momentos se prepara con gran estruendo para enviar su “ayuda humanitaria” a Haití es en gran parte responsable de la extensión del sufrimiento que ahora quiere aliviar. Desde la invasión y ocupación norteamericana de 1925, cada tentativa política seria de permitir que el pueblo haitiano pudiera pasar (en la frase del anterior presidente Aristide) “de la miseria absoluta a la pobreza digna”, ha sido bloqueado deliberada y violentamente por el gobierno de EEUU y algunos de sus aliados.
El propio gobierno de Aristide (elegido aproximadamente por el 75% del electorado) fue la última víctima de esa injerencia al ser derrocado en 2004 por un golpe patrocinado internacionalmente en el año 2004, que mató a varios miles de personas y dejó gran parte del país hundida en resentimiento. La ONU ha mantenido en el país desde entonces una enorme y muy onerosa fuerza militar de pacificación.
Haití es hoy un país donde, según el mejor estudio disponible, cerca de 75% de la población “vive con menos de 2 dólares al día, y el 56% -cuatro millones y medio de personas– vive con menos de 1 dólar diario”. Decenios de “ajuste” neoliberal e intervención neoimperial han despojado al país de cualquier porción significativa de capacidad para invertir en su pueblo o regular su economía. Condiciones punitivas de comercio y financiación internacional garantizan la permanencia, en un futuro previsible, de esa indigencia e impotencia como hechos estructurales de la vida haitiana.
Es exactamente esa pobreza e impotencia lo que explica la extensión del actual horror en Puerto Príncipe. Desde los últimos años de la década de los 70, un implacable asalto neoliberal a la economía agraria de Haití ha obligado a decenas de miles de pequeños agricultores a trasladarse a viviendas informales y deficientes, a menudo encaramadas en las faldas de barrancos deforestados. La selección de la gente que vive en tales lugares no es en si misma más “natural” o accidental que la extensión de las heridas que ha sufrido.
Como indica Brian Concannon, director del Instituto por la Justicia y Democracia en Haití, “esa gente llegó a esos lugares porque ellos o sus padres fueron expulsados intencionadamente de las áreas rurales por políticas de ayuda y de comercio diseñadas específicamente con la intención de crear en las ciudades una fuerza de trabajo cautiva, y por lo tanto fácil de explotar; por definición se trata de gente que no cuenta con los medios para construir casas resistentes a los terremotos”. Entretanto, la infraestructura básica de la ciudad –agua corriente, electricidad, carreteras, etc– permanece deplorablemente inadecuada, a menudo inexistente. La capacidad del gobierno para movilizar cualquier tipo de ayuda contra catástrofes es prácticamente nula.
La comunidad internacional ha gobernado efectivamente Haití desde el golpe de 2004. Los mismos países que ahora alardean con el envío de ayuda de emergencia a Haití han votado sin embargo consistentemente, durante los últimos 5 años, contra cualquier extensión del mandato de la misión de la ONU más allá de sus objetivos estrictamente militares. Propuestas para desviar parte de de estas “inversiones” hacia programas para la reducción de la pobreza o el desarrollo agrario se han bloquedado, en consonancia con las pautas de largo plazo que siguen caracterizando la “ayuda” internacional.
Las mismas tormentas que mataron a tanta gente en 2008 golpearon a Cuba con la misma fuerza, pero aquí dejaron solamente 4 muertos. Cuba ha eludido los peores efectos de las “reforma” neoliberales y su gobierno conserva la capacidad de defender a su pueblo contra los desastres naturales. Si queremos seriamente ayudar a Haití a salir de su última crisis, deberíamos tomar en consideración esos resultados. Juntamente con el envío de ayuda de emergencia, deberíamos preguntarnos qué podemos hacer para favorecer el fortalecimiento de la autodeterminación del pueblo de Haití y sus instituciones públicas. Si queremos en serio ayudar, tenemos que dejar de intentar controlar el gobierno haitiano, pacificar a sus ciudadanos, y explotar su economía. Y luego tendremos que empezar a pagar al menos una parte del destrozo que ya hemos causado.
POR ALGO , YO NO ME FIO NADA DE LAS AYUDAS GUBERNAMENTALES GESTIONADAS DESDE LA SECRETARIA DE COOPERACION INTERNACIONAL, A TRAVES DE SUS CUENTAS BANCARIAS, ¡PORQUE QUIEN SABE... ¿CUANTO DE ESE DINERO LLEGA A SUS DESTINATARIOS REALMENTE Y CUANTO SE PIERDE EN LAS OFICINAS BANCARIAS Y EN LOS DESPACHOS DE ESOS ORGANISMOS GUBERNAMENTALES?, ¿QUIEN NOS DICE QUE ESA AYUDA EN LUGAR DE IR A LOS HAITIANOS MAS POBRES POR PONER EL CASO, NO SE DESVIA A FINANCIAR LAS GUERRAS IMPERIALISTAS Y LOS GENOCIDIOS REPARTIDOS POR EL MUNDO COMO EL PALESTINO? EH...!. DE HECHO SEGUN DIJERON EN EL TELEDIARIO EL DIA DEL TERREMOTO, "ISRAEL, ANDABA HACIENDO DE SAMARITANO CON HAITI Y SUS CIUDADANOS " -PURA HIPOCRESIA, ¿QUE LE IBA A IMPORTAR A ISRAEL EL SUFRIMIENTO DE HAITI, SIENDO UN ESTADO EMINENTEMENTE GENOCIDA Y RACISTA? - . ¡A VER SI PARTE DE ESAS AYUDAS E INVERSIONES VAN A IR A PARAR AL "PACIFISTA ESTADO DE ISRAEL"...!. POR ESO, HAY QUE MIRAR MUY BIEN A QUIEN SE HACEN LAS DONACIONES Y POR QUE MEDIOS SE HACEN... POR ESO YO SUGERIA EN EL POST ANTERIOR HACERLO A TRAVES DE ONGS COMO INTERMON OXFAM Y EN LA CUENTA TRIODOS BANK DE BANCA ETICA...QUE OFRECE MAS GARANTIAS DE QUE EL DINERO VAYA A QUIEN TIENE QUE IR...
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Tampoco ES MUY CRISTIANA, POR NO DECIR QUE NADA LA ACTITUD Y DECLARACIONES del Obispo de San Sebastian, MUNILLA, que al parecer estima más preocupante la "Pobreza Espiritual " de los Ciudadanos Españoles que la Tragedia de Haití, porque claro según él, los Pobres de Haiti "tienen asegurada la Vida Eterna" ó algo parecido...¡Vean , vean las Declaraciones que ha hecho el susodicho Impresentable:
Munilla: "Hay males mayores que lo de Haití, como nuestra situación espiritual"
El ultracoservador obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha asegurado hoy que "existen males mayores" que los que están sufriendo "los pobres" en Haití, como "nuestra pobre situación espiritual".
"Lamentamos muchísimo lo de Haití", ha puntualizado, "pero igual deberíamos, además de poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual". ( ¿que?, ¿mande...?)
"Quizá es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo", ha sentenciado

Entre otras "lindezas" declaradas a la Cadena Ser y aparecidas en el Periodico Público. Claro, otro Colega suyo Eclesiastico ya le quitó tambien importancia a la Pederastía y Pedofilia ejercidas por la Jerarquia Eclesiástica alegando que no era tan graves esos Actos como lo es el Aborto, puesto que también los practicaban los Arabes y no sé si los ¿Cubanos...?.

Munilla debería pensar lo que se dice dos veces, antes de decirlo, porque claro si ya es "Preocupante", "Nuestra Pobreza Espiritual", ...seguro que con sus Declaraciones lo va a ser Mucho Más, porque cada vez serán más los Agnósticos que dejen de creer en la Iglesia que Impresentables como él dicen representar y defender, acabarán vaciándose las Iglesias por completo como sigan a este paso, y no aumentarán en la misma medida las Personas Ateas, porque muchos/as aún distinguen entre Dios y la Iglesia Católica, que si no...