
Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

8 comentarios:
¡Como me identifico con esto!...de la A a la Z, besos amiga
También yo Amiga, También yo me siento Identificada con la mayoría de las cosas que dice, Galeano como Siempre, Genial en lo que dice...
Feliz Fin de Semana
Besos Amiga
Eso,mi querida amiga ,es el consumismo puro y duro,el que nos meten por las orejas y que muchos se empeñan en seguir...
Besos cielo y hasta el lunes.
Es que parece mentira que la vida de esos vuelcos, parece que fue ayer, que suerte tienen ahora, no lavan pañales y lo mismo con otras cosa, la vida evoluciona, para bien y para mal.
Mariaje, besos.
Pues si Amiga Morgana, justo es eso que terminas de decir el consumismo puro y duro...yo en buena parte debido a que soy de generaciones anteriores me cuesta muchoooooooo tirar y sólo lo hago con lo que no queda más remedio ya, los móviles los desecho cuando ya están estropeados y costaría más arreglarlos que uno nuevo, quizás sea también porque sé lo que cuesta ganarlo pero si pudiera incluso prescindiría del movil... en fin...
Besos Amiga y hasta el lunes
Gracias Consmayoral, tienes razón, la vida evoluciona para bien y para mal, aunque a veces más para mal que para bien porque con tanto consumir y renovar ¡mira lo que estamos haciendo con nuestro Planeta y con las Personas que lo habitamos, cada vez más gente en la Miseria, cada vez más gente Enferma,...!, ¡como no le pongamos remedio...!
Besos y Buen Fin de Semana
Mira Anonimo de Cronicas Marcianas y Uruguayas, para empezar lo que diga un Anonimo no me merece la más minima seriedad porque detrás del Anonimo puede haber cualquier Persona con el unico proposito de incordiar y fastidiar...en segundo lugar aunque el original sea de otra persona en el momento que Eduardo Galeano lo hace suyo adaptandolo, la nueva versión es de Eduardo Galeano y hay que respetarsela, porque además yo Respeto y Mucho la Libertad de Expresión máxime cuando es de un Gran Escritor como Eduardo Galeano... (otra cosa muy distinta es que la hubiera copiado integra y se la hubiera apropiado pero no parece ser el caso...). Y Además si ese Autor esta disconforme con la adaptacion de Eduardo Galeano pues que lo diga él personalmente y no un Anónimo de tres al cuarto ó un programa de TV de esos que le doran la pildora a la SGAE y al Gobierno Español. Asi que lo siento mucho pero no voy a cambiar ni una coma de mi Entrada...
Para mi ese Texto es de Eduardo Galeano porque asi me ha llegado y yo me lo creo y si no es así que me lo diga su verdadero Autor...
(Ademas ¿quien me dice a mi que no sea al revés y sea ese otro autor el que haya copiado a Eduardo Galeano y lo haya adaptado a su versión...? a Eduardo Galeano le conoce todo el Mundo y es digno de Confianza, pero al otro no tanto...)
Este texto (que en realidad se llama DESECHANDO LO DESECHABLE) y las crónicas NOS ESTAMOS CONSUMIENDO http://www.marcianoduran.com.uy/?p=1388 y UN DIA CON MI NIETA no pertenecen a Eduardo Galeano. Gracias por la corrección.
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