Pasara a ser únicamente un lugar donde albergar los regalos del blog para no deshacerme de ellos que me da penilla, y algunos videos tambien regalo de los amigos de este blog.
MARIA EN PIE DE LUCHA
MARIA EN PIE DE LUCHA
http://mariaenpiedelucha.blogspot.com
ESTOY EN ESTE NUEVO BLOG, DESDE FINALES DE AÑO. ESTAN INVITADOS A VISITARME Y SEGUIRME EN EL NUEVO BLOG. ESTE BLOG DE IMPRESIONES QUEDA INACTIVO.
martes, 8 de marzo de 2011
MAÑANA EMPIEZO TRABAJO...Y CAMBIO DE CIRCUNSTANCIAS...
lunes, 7 de marzo de 2011
¿GADAFI SOLAMENTE ANTE UN TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL...? ¡ NOOO, HAY MUCHOS CRIMINALES MAS...!
domingo, 6 de marzo de 2011
LA POLICIA ACOSA Y EL GOBIERNO INTIMIDA A DEFENSORES DE DDHH
En la práctica cotidiana de las BVODH, hemos aprendido que aquí también hay que luchar por la defensa de los derechos humanos, y hemos ido aprendiendo un significado bien directo y material de la defensa de los derechos humanos. Los grupos de brigadas no van allí donde hay “jaleo”, ni se encuentran de manera mágica con más controles de identidad – a personas por su aspecto de extranjero –, ni más redadas policiales en plazas y comercios que el resto de la ciudadanía. Las participantes en las BVODH hacemos uso de las mismas capacidades y ponemos en práctica los mismos hábitos que cualquier ciudadana: salimos a la calle y permanecemos en ella algunas horas. En estos momentos en Madrid, no hace falta proveerse de ningún sismógrafo, ni radio policial, ni ninguna otra sofisticada tecnología, para encontrarse en la calle con controles o redadas de identificación a personas por su perfil étnico. Quienes participamos en las BVODH no sólo vamos allí donde hemos visto u oído hablar de controles y redadas, vamos sobre todo a “cualquier sitio”. En estas condiciones, hemos ido aprendiendo que aquí, defender los derechos humanos, significa primero estar en esos lugares en los que cualquiera ya está, permanecer en ellos y no mirar hacia otro lado cuando los derechos de alguna persona están siendo violados. Se trata del espacio público, los controles y redadas tienen lugar a la vista de todas. La policía recorre los barrios en los que vivimos exigiendo la documentación a cualquier persona que responda a una apariencia que denote ser de “otro país” y de “clase obrera” o, simplemente, “pobre”.
Nos encontramos ante una situación muy grave: se regula los movimientos de las personas entre países en base a unos criterios económicos que nadie nos ha consultado y sin ningún motivo que apele a la razón, sólo apoyado en la difusión de rumores propagandísticos relativos a la criminalización de las personas, el miedo y la inseguridad, confundiendo imaginarios privilegios con los derechos de cualquier persona. Así, en base a una determinada concepción de la “gestión económica” se organiza con recursos públicos, por un lado, un entramado burocrático que dificulta hasta hacerla casi imposible la obtención de permisos de residencia y trabajo, y por otro, la persecución, reclusión y eventualmente expulsión de todas aquellas personas que caen bajo el perfil de “extranjera y pobre”. Mediante estas actuaciones policiales segregacionistas e ilegales – conforme al derecho del Estado español y el derecho internacional –, se está llevando a cabo de manera constante la vulneración de Derechos Humanos en este país, bajo un supuesto lo suficientemente vago, “controles por la seguridad ciudadana”, que retuerce los procedimientos legales de manera que arremeten desde el principio contra la ciudadanía que supuestamente protegerían.
Tenemos que luchar aquí por los derechos humanos. Lo hemos aprendido un poco más concretamente con el expediente que se nos ha abierto a las BVODH. Se nos ha acusado falsamente de entorpecer la labor policial, en uno de los casos mediante la “incitación a los transeúntes a unirse a los brigadistas contra la policía”, “gritando consignas en contra del control policial”, y en el otro “provocando reacciones adversas en los demás usuarios de la vía” y manteniendo “una actitud hostil y desafiante”. Sin embargo, esos informes policiales nada dicen sobre lo que se encontraba haciendo la policía esa noche en la plaza de Lavapiés y esa mañana en la glorieta de Valle del Oro: controles a personas supuestamente extranjeras, humillando y tratando como sospechosas a personas únicamente por su aspecto físico, realizando numerosas detenciones por no tener los “papeles en regla”. Todo se resuelve mediante una falta administrativa, tanto para la persona inmigrante “sin papeles” como para los “agitadores” miembros de las BVODH. Y entre la actuación policial y la resolución del expediente, media la humillación, la persecución y el castigo mediante internamiento y posible expulsión para la primera, y multa económica en el caso de los participantes de las BVODH. Se nos imputa sin motivo la “provocación de reacciones en el público que alteren o puedan alterar la seguridad ciudadana”. Sin embargo, aquella noche en Lavapiés o aquella mañana en la glorieta de Valle de Oro, la actuación de BVODH no provocó ninguna reacción en el público, las plazas se encontraban llenas de gente presenciando las detenciones de la policía, y no se escuchaban gritos ni proclamas, sólo silencio. Se podía escuchar la tristeza y el miedo, ambas igualmente mudas. Las compañeras de las brigadas se encontraban allí, junto a un control policial, repartiendo información sobre los controles discriminatorios. Algo que parecería tan inocuo como su mera presencia, constituye la única acusación real que podría haberse formulado contra las BVODH.
Nota: [1] La labor de las Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos se realiza de forma perfectamente visible, portando los participantes carnet de brigadistas y chalecos identificativos de color naranja con franjas fluorescentes en los que está impresa la leyenda: “BRIGADAS VECINALES DE OBSERVACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS”, “VIGILANDO A LOS VIGILANTES”. Las BVODH cuentan con avales de las organizaciones SOS RACISMO Y ASOCIACION PRO-DERECHOS HUMANOS DE ESPAÑA. De igual modo, para poder participar en las Brigadas Vecinales es necesario realizar cursos de formación que comprenden desde aspectos jurídicos hasta aspectos más generales relativos al proyecto de las BVODH.
EL SIGNIFICADO DE LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL CONTEXTO DE LAS BRIGADAS Y LOS PRESENTES HECHOS
Tras todo lo expuesto y teniendo en cuenta la arbitrariedad de la actuación policial, pretendiendo sancionar conductas que no están tipificadas en el ordenamiento jurídico como infracción o delito, sino reconocidas como derechos ciudadanos, agravada al falsear los hechos en la denuncia, entendemos que es la presencia de los ciudadanos en el espacio público en el que se realizan controles de identidad a inmigrantes, lo que se castiga y se trata de impedir. Así como la posible expresión de críticas a la actuación del gobierno – ejecutada por la policía –, que formalmente se encuentra garantizada por el derecho a la libertad de expresión, e íntima y políticamente, se trata de la facultad y el deber de pensar por sí misma.
Las consecuencias legales de las que nos hacemos cargo colectivamente, no son por tanto el único problema al que debemos enfrentarnos la ciudadanía, aunque sus consecuencias en trámites legales, gastos judiciales y multas, supone un acto claramente coercitivo para las BVODH. La lucha fundamental que nos incumbe a todas las personas, es una lucha concreta por la democracia y la justicia aquí, es preciso oponerse con rotundidad al hostigamiento a una figura del derecho internacional que supone como pocas una figura de defensa de la Justicia: la defensa y observación de los derechos humanos.
Sean cuales sean las acusaciones de la policía, su efecto es claro, se trata de dificultar, cuando no impedir, que las personas nos involucremos en la defensa de aquello que creemos justo, lo que en el caso de las BVODH es denunciar la criminalización, persecución, detención, retención y posible expulsión por medio de las redadas de personas por perfil racial de aquellas personas que han venido de lejos para, si lo desean, quedarse. Desde esta defensa de los derechos humanos, las participantes en las BVODH sabemos el miedo y la intimidación que las prácticas policiales de identificación suponen para muchas de nuestras vecinas, que a diario no pueden moverse con tranquilidad por la ciudad en la que viven, es decir, no pueden como ciudadanas ejercer el derecho a la libre circulación. Por ello, en nuestra actividad política, denunciamos tanto la vulneración de los derechos humanos como el diseño gubernamental de unos barrios donde los lazos vecinales son sustituidos por la indiferencia de unos, el miedo de muchos y la lejanía entre todas las personas.
Pueblos como los de Túnez, Egipto, Libia y tantos otros, que estos días, y en mitad de tantas dificultades, se han levantado para hablar en su nombre, dan ejemplo de la lucha por la democracia, que nunca y menos actualmente en este país, está ganada. Los derechos se conquistan, pero después, o se ejercen, o se pierden de nuevo. Estos pueblos son un ejemplo de lucha y de disenso, de alzamiento de voces y gentes que no sólo se oponen a cualquier forma de abuso de poder, sino que por diferentes que sean entre sí, son las voces de una verdad: de la lucha por ser cada una y en comunidad quien debe y puede pensar y decidir sobre cómo queremos vivir.
Brigadas Vecinales de Observación de los Derechos Humanosviernes, 4 de marzo de 2011
ACOSO POLICIAL POR RETRATAR LAS REDADAS RACISTAS Y XENOFOBAS
Edu León ha sido detenido varias veces cuando con su cámara de fotos se ha presentado en los lugares donde tenían lugar las redadas policiales dirigidas contra la población migrante. Esa actividad, amparada por el derecho a la información y la libertad de expresión, ha sido perseguida por la Policía. Pero Edu, no ha sido el único. Rossío Rodríguez no es una fotógrafa perseguida, pero pasó tres días arrestada por sacar imágenes de un control de identidad a inmigrantes. El atestado policial indicaba que los agentes que la detuvieron pensaron que era terrorista cuando vieron su móvil grabándoles. Rossío ha dado su testimonio en el acto de apoyo a Edu León, celebrado este miércoles en la sede del periódico Diagonal. El fotoperiodista Edu León tiene que afrontar cuatro juicios por retratar el acoso policial a las personas migrantes en Madrid. Él hace énfasis en que si a él le está trayendo problemas el informar de la realidad del racismo y la xenofobia institucional, sobre todo es importante que pensemos en el sufrimiento y la vulnerabilidad de esas miles de personas migrantes que viven en sus carnes la persecución por el simple hecho de haber nacido en otro lugar. El Ministro del Interior español y vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, niega sistemáticamente que existan las redadas policiales contra las personas migrantes. Sin embargo, en el pasado mes de enero, el Sindicato Unificado de la Policía hizo público un comunicado en el que asegura que “la Policía ejecuta las órdenes políticas que vulneran los derechos de los inmigrantes”. En dicha nota, y ante los controles policiales masivos dirigidos a inmigrantes que se están intensificando en el Estado español, el sindicato policial estudia la impugnación a la disposición que desde hace un año les ordena realizar dichos dispositivos
jueves, 3 de marzo de 2011
BRUTAL REPRESION DE MANIFESTANTES SAHARAUIS EN EL AAIUN (SAHARA OCCIDENTAL OCUPADO)
miércoles, 2 de marzo de 2011
CARTA AL REY DE ESPAÑA, DON JUAN CARLOS I
martes, 1 de marzo de 2011
GRECIA: EN PELIGRO LA VIDA DE LOS 300 EN HUELGA DE HAMBRE